Era un día soleado, de esos donde la temperatura no es ni muy fría ni muy caliente, donde el aire juega con tus cabellos, con las ramas de los árboles, y deja frescura a su paso.

Izel se encontraba frente al ordenador elaborando un par de trabajos escolares, para despejar su mente un momento se conecto a Internet, vagaba de página en página, hasta que se metió en una sala de Chat, pasados veinte minutos comenzó una conversación con Marion, ambas quedaron con un buen sabor de boca por tan buena charla y decidieron encontrarse de nuevo por el mismo medio.

En el otro lado de la ciudad Zarina vivía un desengaño amoroso, sus días eran grises, llenos de melancolía y tristeza, encerrada en su mundo sin ganas de salir de esas cuatro paredes que la mantenían sumergida en su propio llanto; ese mismo día por la tarde llego Shelly de uno de sus viajes, habían pasado ya 6 meses desde la ultima vez que se habían visto; por la mente de Shelly solo pasaba el ver a su amiga, la cual no había contestado sus correos electrónicos ni sus llamadas, ante tal preocupación decidió ir a casa de Zarina.
Toca el timbre de la puerta y nadie accede, después de 6 minutos de espera aparece una silueta un tanto desaliñada, es Zarina que no acaba de reconocer a Shelly.
Shelly comienza a cuestionar a Zarina…

Zarina, te ves mal, muy mal, que ocurre?...

No pasa nada Shelly, esta vida apesta, él se ha ido y mi vida con él.

Todo se torna en un silencio sin final, Zarina cae en los brazos de Shelly llorando sin parar, donde el llanto lleva tanto dolor impregnado que con tan solo escucharlo sientes que llevas un nudo en la garganta, donde las palabras se quedan cortas a tanto dolor.

A miles de kilómetros de ahí se encuentra Andrea, consiente que tiene que conseguir un empleo para finales de mes; se encuentra de mal humor, con sus ideas fijas en un solo punto “Encontrar Empleo dentro de su rama”. Mientras esta en su búsqueda en un periódico local, suena el teléfono, ella contesta y al final del auricular se escucha una voz femenina, es Kyra..

Andrea, paso por ti en media hora esta lista, vamos al cine

Kyra, no puedo ir, sabes muy bien mi situación!!

No aceptare un NO por respuesta Andrea, ya te dije!

Transcurren los treinta minutos y suena el timbre de la casa de Andrea, se dirige a la puerta, la abre y ve a Kyra con una sonrisa que dibuja felicidad, sus ojos irradian alegría que contagia; al momento se abrazan y Andrea interrumpe el momento, criticando su apariencia, a los pocos segundos Kyra la objeta y la hace callar, apresurando la para tomar el taxi el cual ya lo han hecho demorar; suben al taxi con dirección a una sala de cines.

...... continuara....