Suena un celular, era el de Marion, minutos después ella lo revisa y ve que era un mensaje de Izel diciéndole que se vieran en el lobby del hotel en la mañana. Aisha le pregunto que quien le había mandado mensaje y le respondió que era de Izel, que tenían tiempo para dejar todo arreglado para partir a primera hora, Aisha se quedo pensando si era buena idea.

-Marion, pero donde nos quedaremos?, ya arreglaste todo?

-No Aisha, ya veremos estando halla, por ahora vamos a poner en orden las maletas!

Así lo hicieron y fueron a acomodar las ropas dentro de las maletas y ver que cosas les harían falta para el viaje. Mientras escogían la ropa, Aisha comenzó a sentir un pequeño malestar, luego supo que eran cólicos, le comento a Marion y la hizo que se tomara un analgesico para que no siguiera con los malestares. Ya que terminaron de acomodar las maletas, decidieron partir, Marion iba conduciendo mientras Aisha iba renegando todo el camino.

-Aisha, no seas tan dramática!

-No lo soy, mi fin de semana queda arruinado por estos malditos días rojos!

-Ay, que barbara, que no sabes para que son los tampones?

-Si, pero.. nunca los he usado!

-Ay pues es bien fácil, ahora los puedes probar!, no creo que seas tan burra como para no saber como ponértelos.

-Pues que me crees?, tonta no soy!

Marion pego tremenda carcajada a tal comentario de Aisha, la otra por su lado se medio molesto tal risa de Marion. Siguieron el camino mientras iba cantando algunas canciones que iban escuchando.

Por otro lado, Shelly y Zarina seguían en el tren, aun les quedaban un par de horas para llegar el destino final, el viaje no había sido tan pesado después de todo y el tren era bastante cómodo. Tenia todo lo necesario, comedor, camas, y un vagón con Television y música.

Después de haber despertado Zarina camino un poco por el tren, cosa que ya había hecho Shelly así que no la acompaño y prefirió leer un poco, el mundo de las letras muchas veces la envolvía. Zarina entro en el ultimo vagón, se sentó frente a la pantalla que era bastante grande con un excelente sonido, pasaban un par de conciertos de bandas de rock local, y no pudo dejar de escucharles, parecía que finalmente algo había capturado su atención y se perdió por un buen rato en ello.

Izel estaba en el aeropuerto con una maleta y una cámara fotográfica colgando de uno de sus hombros. La fila era un poco grande pero se movía con rapidez, le habían citado dos horas antes de que saliera el vuelo para documentar todo. Mientras esperaba su turno pensaba como la estaría pasando Asadami pues ya llevaba varias semanas sin saber de ella, aunque no le parecía raro, ya sabia que su amiga tardaba en aparecer, se iba sin dejar rastro y solía volver, como lo hace la primavera cada año.

La espera se fue volviendo desesperante para Izel, comenzaba a aburrirse, su espíritu hiperactivo comenzaba a ponerle inquieta, le parecía que el tiempo se había detenido, miraba las caras pasar, ya había recorrido todo el lugar con su vista, había notado como algunos llegaban con mas de 3 maletas que no podían ni caminar, otros mas que llegaban corriendo a punto de perder sus vuelos, así paso gran rato tratando de que el enfado no le ganara, hasta que por fin le toco su turno, Le atendió una Joven rubia de ojos claros que parecía estar de muy mal humor, Izel le sonrío y le mostro su boleto de avión con su identificación – le haremos el trabajo mas rapido, penso-

-Vaya Izel es usted de las pocas personas que sabe como funciona esto!, ve a la sala 5 en cuarenta minutos te llamaran para abordar el avión!

-Gracias, y espero que pronto termine su martirio!

-Buen viaje!

Izel salio de ahi y camino hacia la siguiente revision, si aun faltaba cruzar por el detector de metales, estando ahi se despejo de todo articulo que no fuera ropa y lo puso dentro de un recipiente que le dieron, luego paso por el detector de metales, de ahi siguió a la sala 5, al llegar vio tremendamente de pasajeros al parecer el avión estaría lleno, busco un asiento libre y ahi espero hasta que le llamaran.

Pasados los cuarenta minutos exactos, llamaron para comenzar a abordar el avión, Izel abordo y para su sorpresa le toco aun lado de un enorme señor, bastante obeso, Izel le pidió que le dejara pasar dado que a ella le habían asignado el asiento al lado de la ventana.

-Señor puede dejarme pasar mi asiento es el de la ventanilla.

-claro que si deje me paro.

Izel solo podía pensar en la pobre persona que estaría al lado de tan enorme señor, ya que su cuerpo era bastante grande para los pequeños asientos, minutos después se apareció el ocupante de ese asiento era un hombre mayor, que al ver que le seria bastante incomodo ir sentado ahi le pidió a la azafata que le cambiara de lugar y así lo hizo. Después de despegar Izel se durmió, para sentir menos el aburrimiento del camino.
Llegando al Aeropuerto A Izel la esperaba uno de los empleados del hotel, se dirigió a el y después esperaron a otros cuatro pasajeros más, ya ahi se fueron al estacionamiento y una camioneta les esperaba , de camino al hotel Izel iba conversando con el chofer, preguntándole que tantas novedades había por ahi, luego se entero de que los otros pasajeros venían a una convención, se unieron a la platica con Izel y el chofer, el recorrido fue muy corto ya que la platica era interesante. Llegaron después de veinte minutos. Entraron todos juntos, las recepcionistas hicieron entrega de las llaves y en ese lapso Izel y los del grupo hicieron intercambio de numero de habitación. Se dirigieron a sus cuartos, Recien Izel puso un pie dentro de la recamara boto todo y salio a comer algo.

El tren ya había llegado y Shelly y Zarina esperaban un taxi para ir al Hotel, lo abordaron y en menos de veinte minutos ya estaban en el hotel, pasaron al Lobby y se registraron les dieron su llave y el botones las acompaño a su habitación, dejaron sus pertenencias y bajaron para ir a comer al restaurant que Shelly ya había escogido. Era un lugar muy tranquilo de mariscos que se conjugaba con una taberna, parecería algo excentrico pero era muy visitado. A Zarina le pareció magnifico lugar, lo recorrió con su vista y nada podría compararcele. Que decir del menu, los nombres eran un tanto extraños, no se podía pedir si no leía completamente los ingredientes del platillo, el mesero les tomo las ordenes y al cabo de diez minutos tenían lista su comida, el olor era muy agradable invitaba a deleitar de cada bocadillo, al degustarlo el sabor era de lo más fresco. Comieron y bebieron hasta al tope, después salieron rumbo al hotel.

Pensaban caminar pero era ya noche y no conocían el lugar del todo bien, así que tomaron un taxi de regreso al hotel, cuando iban llegando Izel lo hacia también, se cruzo con ellas en el lobby y Zarina le parecía familiar, sabia que de algún lugar la conocía pero no lograba adivinar quien era – Creo que antes la he visto, pero donde, se repetía a si misma-. Termino de registrarse y cuando iba camino a su habitación recordó que había visto a Zarina en una de las fiestas en casa de Fernando, por lo tanto seria amigo de Fer y Adriana.
La habitación de Izel había quedado en el mismo corredor que la de Zarina.

Eran las ocho de la mañana, Izel se despertó y comenzó a arreglarse para esperar que llegaran Marion y Aisha, termino de arreglarse y bajo a esperar en el lobby con el celular en la mano. En su espera pidió un jugo de naranja, el mesero que lo trajo era bastante guapo y muy platicador, intercambiaron un par de comentarios y se fue el mesero, después de un rato llego una pareja de personas de la tercera edad los cuales comenzaron a discutir, por pequeñeses, Izel no pudo ocultar su sonrisa a tal escena, cuando la Señora se percato de que Izel se reia, se dirigió a ella..

-Acaso le parece a usted gracioso el que no estemos peleando?

-No! Por su puesto que no!, me pareció muy tierno, de hecho a mi me gustaría llegar a su edad y pelearme así como ustedes, ya no es muy común! - y sonrío.

-Disculpe a mi mujer señorita ella es así, por todo quiere discutir y armar peleas campales!

Después de ese comentario, la pareja volvió a pelear pero ahora rumbo al elevador. Izel no hacia mas que reír sin parar. Luego de un rato Izel se quedo pensando en la situación que había quedado en su casa.

En la habitación de Shelly y Zarina, se escuchaba la regadera era Shelly, y sobre la mesa había una nota, la cual leyó después de cambiarse, era de Zarina que había salido temprano a recorrer el hotel dado que no había podido seguir durmiendo, le decía que la miraba en el lobby a las nueve de la mañana para ir a desayunar, miro el reloj y faltaban escasos diez minutos para la hora. Salio del cuarto.

Zarina iba entrando al lobby del hotel y se sentó exactamente frente a Izel, quien mandaba un par de mensajes para Marion. Izel al percatarse que Zarina estaba ahi la abordo, ya que no quería quedarse con la duda..

-Disculpe es usted amiga de Fer y Adriana Rendon?

-Si!

Zarina se quedo viendo a Izel, tratando de reconocerle, después de un par de minutos de largo silencio, ese que las manecillas del reloj deja escuchar.

-Entonces no estoy mal, sabia que en algún lugar te había visto.

-Tu eres Izel!, amiga de Caro, Adriana y Vero!, si ahora recuerdo he visto un par de fotos tuyas donde sales con ellas!, yo soy Zarina.

-Si, vaya vivimos en la misma ciudad y no te había visto desde la ultima fiesta en casa de Fer!. Vienes sola?

-Es cierto, mira donde venimos a encontrarnos, y no, no vengo sola, vengo con una amiga, la espero para ir a desayunar. Y tú?

-Yo espero por una amiga también, pero ella vienen en camino no han de tardar en llegar. Venimos a pasar un fin de semana nada mas!

-Nosotras igual, en que habitación estas?

-En la 345 y ustedes?

-En la 334, estamos en el mismo piso!

En eso llego Shelly y se quedo sorprendida de ver a Zarina tan amigable.

-Mira Izel ella es Shelly, la amiga que te contaba!

-Mucho gusto Shelly.

-Hola, un placer Izel!, Zarina ya vamos a desayunar?

-Si Shelly. Izel gusto en verte, si tienes tiempo date una vuelta por el cuarto.

-Muy bien Zarina, buen provecho.

Se despidieron y salieron del lobby Shelly y Zarina. Shelly iba aun sorprendida de tan amigable encuentro, quedaba claro que el viaje le estaba sentando bien a Zarina.