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Terra
La Coctelera

Dia de entrevistas


Son las seis de la mañana, suena el despertador, Andrea lo apaga y se dice así misma “dos minutos mas”, se sienta en la orilla de la cama y aun medio dormida se pone las pantuflas para caminar hacia el cuarto de baño, se desliza suavemente en ellas y se dirige hacia el baño, abre las llaves del agua y comienza a llenar la tina.

Introduce ligeramente su mano para ver que tan templada a quedado el agua, se despoja de su pijama y comienza a introducir su cuerpo en la tina, hasta que el agua llega a su cuello, se relaja, mientras el agua con su vaivén arrulla su cuerpo; después de unos minutos comienza a frotar su cuerpo con la esponja, minuciosamente empieza por los dedos de sus pies, luego va subiendo por su pierna derecha hasta llegar a la cadera y alterna con su pierna izquierda con la misma cadencia, cambia de ritmo al llegar al abdomen, ahora frota con movimientos circulares, sigue con los brazos al mismo ritmo que con las piernas, luego se sienta en la tina y toma el cepillo para tallar la espalda, termina de frotar la espalda, y toma un poco de shampoo en la palma de su mano, va deslizando sus dedos entre el cabello humedecido, se recuesta nuevamente en la tina, esta vez con todo el cuerpo sumergido en el agua, sale de la tina, y cubre su cuerpo húmedo con una bata, mientras que su cabello lo envuelve en una toalla; camina hacia el closet y saca un traje ejecutivo.

Comienza a acicalarse con gran esmero, al terminar se mira al espejo de cuerpo completo, el cual refleja una esbelta silueta femenina, de cabello oscuro, rizado a la altura de los hombros; su cara, con perfecto maquillaje, resaltando los ojos, que se conjugan para dar una mirada interesante.

Son las siete con treinta y ocho minutos, el coche espera por ella, dentro del mismo se encuentra Javier, su novio.

Javier, es un tipo de treinta años, complexion mediana, no muy alto1.75m de estatura, pelo castaño claro ondulado, tez morena; trabaja dentro de una estación de radio local.

Andrea, se dirige al auto, abre la puerta, se sube al coche y saluda a Javier con un cálido beso. De camino al lugar de las entrevistas, Andrea le expresa a Javier de su nerviosismo, ya frente al Edificio,

Andrea, espero que la entrevista vaya de lo mejor, cuando termines me llamas.

Esta bien cariño, yo te llamo cuando termine.

Andrea camina hacia la puerta del edificio, donde ya la están esperando, en la entrada se encuentra una secretaria al teléfono.

si diga me a quien busca?

Buenos días, el Lic. Zamora me esta esperando, Soy Andrea Prado.

Pase, es la segunda oficina de la Derecha.

Camina a la oficina mencionada, y se encuentra con el Lic. Zamora, un tipo de mal humor y de aspecto nada agradable. La entrevista corre sin contratiempos, pero Andrea no puede ni imaginarse trabajar con tal adefesio de persona. Cuando concluye la entrevista sale de lo mas apresurada, no podía seguir contemplando a tal individuo.

Afuera del Edificio Andrea tomo un taxi y se dirigió a la siguiente entrevista laboral, esta vez esperaba no llevarse sorpresas.

Llego a una cafeteria ejecutiva, cinco minutos antes de la hora indicada; en el lugar se miraban personas con teléfonos en mano y laptops, a pesar del gran movimiento y de conversaciones en cada mesa, estas parecían estar moduladas porque las voces no se conjugaban, era como si cada conversación tuviera su propio espacio y no podía ser invadido por otra. Andrea se encontró con el Lic. Manzanares, hombre maduro de unos cuarenta y tres años; se dispusieron hablar del empleo.

Mire señorita Andrea, no le voy a mentir nosotros solo andamos buscando una persona para ocupar un puesto temporal.

y de cuanto tiempo estamos hablando?

básicamente es por dos meses en lo que regresa el ocupante de ese puesto.

Andrea se queda pensando si le conviene quedarse con ese empleo temporal, asiste con la cabeza y quedan de hablarse por teléfono para arreglar el horario.

Dias en la Sierra


El paisaje es majestuoso, como todos los campos y cerros llenos de verde color, donde el ruido de la ciudad no existe, donde el firmamento se funde entre las montañas, donde el aire tiene eco, donde cada atardecer tiene su propio color.

Ahí en lo alejado se encuentra Asadami, disfrutando de tan bellos atardeceres, de las grandes alboradas, ahí donde algunos llamarían el exilio.

Los días van transcurriendo con una calma, suaves y sin prisas; solo que hoy, hoy no es como los días pasados, hoy tiene una gran peculiaridad, hoy mientras Asadami recorría los senderos se topo con un apuesto joven –mulato, de ojos verdes, pelo oscuro, medio rizado, cuerpo atlético, y de gran sonrisa angelical- ella le miro y se perdió fijamente en su figura lo recorrió de pies a cabeza sin pudor alguno, no disimulo al verle, lo miro tan minuciosamente que el joven pudo notarlo. Asadami camino hacia el y paso de largo, como invitándolo a seguirle y dejando ver que no seria fácil conversarle. El joven le hablo y ella solo le ignoro, apresuro su caminar y él la siguió, llegaron a la entrada del rancho de Asadami, y el Joven le dijo :

Así que tu eres Asadami, la joven extrovertida de quien todo mundo habla!
Si esa soy yo, cual es tu nombre?
Soy Carlos, y no digo más porque pronto sabrás quien soy.
Y camino de regreso, no dijo más y le dejo ahí, sin más, ella inmutada con una sonrisa que alegra el alma, sus ojos delataban gran gozo por las palabras cruzadas con aquel extraño.

Entro a la cabaña, y en su mente solo estaba el joven mulato de ojos verdes, esa imagen que no se iba de su cabeza, estaba fija, como una imagen recurrente que te quieres sacar, pero.. que a cada instante asalta tu tranquilidad, de esas que sigilosas entran y no hay nada que les impida robarte un suspiro.

La noche caía, y los sueños de Asadami, traían consigo al joven mulato.

En los cines


Eran ya pasadas las 8 de la noche, Aisha caminaba rumbo a casa, cansada de tanto ajetreo. Mientras caminaba, su cabeza se llenaba de preguntas sin respuesta, como todo el tiempo no sabía que hacer con tantas actividades que su vida saturaban. Después de quince minutos de caminar, por fin llega a casa, abre la puerta y la esperaban ya para cenar; aun no terminaba de cenar cuando suena el teléfono, era Marion!, perpleja por la inesperada llamada toma el teléfono..

Si, diga?
Aisha, buenas noches, es lindo escucharte de nuevo

Marion, tanto tiempo!, aque debo tu inesperada llamada?

El tiempo transcurrió tan rápido que ni sintieron los cuarenta y cinco minutos que habían pasado hablando.

Terminada la conversación lo que restaba de comida estaba completamente fría, así que Aisha decidió comer el postre. Ya en la recamara cabildeaba sus ideas, con respecto a la conversación que mantuvo con Marion, le ponía inquieta tantos cambios en tan poco tiempo.

Por otro lado, Andrea y Kyara habían terminado de ver la película, a la salida decidieron parar a tomar un café, Kyara tenía buenas noticias para Andrea, le había conseguido dos entrevistas de trabajo, la noticia no le puso tan alegre a Andrea

Kyara, Gracias no debiste hacerlo, seguro no me quedo con el empleo!
Andrea, porque tienes que ser tan pesimista! Animo amiga!

Después de disfrutar la última bocanada de cigarro, Andrea le dio la razón a Kyara, decidió ser optimista esta vez. Ambas se despidieron y quedaron de verse después de las entrevistas.

....

Asi comienza todo

Era un día soleado, de esos donde la temperatura no es ni muy fría ni muy caliente, donde el aire juega con tus cabellos, con las ramas de los árboles, y deja frescura a su paso.

Izel se encontraba frente al ordenador elaborando un par de trabajos escolares, para despejar su mente un momento se conecto a Internet, vagaba de página en página, hasta que se metió en una sala de Chat, pasados veinte minutos comenzó una conversación con Marion, ambas quedaron con un buen sabor de boca por tan buena charla y decidieron encontrarse de nuevo por el mismo medio.

En el otro lado de la ciudad Zarina vivía un desengaño amoroso, sus días eran grises, llenos de melancolía y tristeza, encerrada en su mundo sin ganas de salir de esas cuatro paredes que la mantenían sumergida en su propio llanto; ese mismo día por la tarde llego Shelly de uno de sus viajes, habían pasado ya 6 meses desde la ultima vez que se habían visto; por la mente de Shelly solo pasaba el ver a su amiga, la cual no había contestado sus correos electrónicos ni sus llamadas, ante tal preocupación decidió ir a casa de Zarina.
Toca el timbre de la puerta y nadie accede, después de 6 minutos de espera aparece una silueta un tanto desaliñada, es Zarina que no acaba de reconocer a Shelly.
Shelly comienza a cuestionar a Zarina…

Zarina, te ves mal, muy mal, que ocurre?...

No pasa nada Shelly, esta vida apesta, él se ha ido y mi vida con él.

Todo se torna en un silencio sin final, Zarina cae en los brazos de Shelly llorando sin parar, donde el llanto lleva tanto dolor impregnado que con tan solo escucharlo sientes que llevas un nudo en la garganta, donde las palabras se quedan cortas a tanto dolor.

A miles de kilómetros de ahí se encuentra Andrea, consiente que tiene que conseguir un empleo para finales de mes; se encuentra de mal humor, con sus ideas fijas en un solo punto “Encontrar Empleo dentro de su rama”. Mientras esta en su búsqueda en un periódico local, suena el teléfono, ella contesta y al final del auricular se escucha una voz femenina, es Kyra..

Andrea, paso por ti en media hora esta lista, vamos al cine

Kyra, no puedo ir, sabes muy bien mi situación!!

No aceptare un NO por respuesta Andrea, ya te dije!

Transcurren los treinta minutos y suena el timbre de la casa de Andrea, se dirige a la puerta, la abre y ve a Kyra con una sonrisa que dibuja felicidad, sus ojos irradian alegría que contagia; al momento se abrazan y Andrea interrumpe el momento, criticando su apariencia, a los pocos segundos Kyra la objeta y la hace callar, apresurando la para tomar el taxi el cual ya lo han hecho demorar; suben al taxi con dirección a una sala de cines.

...... continuara....

Introducción

En pleno siglo XXI, donde el mundo da vueltas y giros inesperados, se conjuntan y se cruzan las vidas de muchos entes, unos se quedan otros se van, y muchas veces los que se quedan nos hacen ver la vida con otra perspectiva, nos muestran otra cara, una que quizá por nosotros mismos no hubiéramos descubierto, quizá nos guste o tal vez no, pero para ello hay que probar.

Aisha : Esta en la mitad de sus veintes, es deportista, gusta de las amistades tranquilas; estudiante de ingeniería; y ve la vida pasar, temerosa en muchos aspectos; de carácter noble.

Shelly: Esta a finales de sus veintes, es deportista y disfruta de la ecología; amante de las ciencias puras; romántica y soñadora; gusta disfrutar la vida como si no hubiera un mañana.

Zarina: Esta a finales de sus veintes, es una gran licenciada con espíritu de fotógrafa; rockera de corazón, de carácter fuerte y apasionado, extrovertida y tímida a la vez, personalidad de grandes contrastes.

Marion: Esta a finales de sus veinte, es una diseñadora apasionada con espíritu de psicóloga; vive experimentando todo lo que en ella se cruza; de carácter voluble.

Asadami: Esta en sus primeros veinte, estudiante de licenciatura con formaciones plásticas; Es de carácter voluble, sensible, extrovertido; goza de la vida sin prisas.

Andrea: Esta en la mitad de sus veintes, licenciada y desempleada; es de carácter fuerte, tolerante, diplomático; disfruta de lo rustico y de la cultura indígena.

Kyra: Esta en sus primeros veintes, estudia ingeniería; mujer tranquila, de carácter serio, fuerte, temperamental, apegada a las costumbres tradicionales.

Izel: Esta en la mitad de sus veintes, estudia ingeniería; de carácter noble, romántico, soñador, detallista, bohemio; disfruta de los pequeños momentos.

Estas vidas se entrelazan y la historia transcurre así ..